Establecer tu home office, es una tendencia a nivel mundial. Y créanme que cada vez se va a popularizar mucho más: Incrementa la productividad, ahorra gastos, estimula la creatividad.

Quizás ahora no puedas tener ese privilegio, pero estos tips te sirven, porque quizás mas adelante tu empresa te de la opción o te independices.

Organizar una oficina adecuada, hacer pausas activas y algo que a muchos no les gusta: arrancar la jornada temprano, son tres de los consejos que más nos han servido. A parte, les compartimos otros.

1. Cierto es que una de las mayores ventajas de trabajar desde casa es que, normalmente, puedes gestionarte tu propio tiempo, pero la mayoría del tiempo, sugerimos arrancar temprano. Si no sigues este consejo, es posible que seas más lento durante el día y termines salpicado de tanta cosa por hacer, que acabas trabajando más de lo necesario.

2. Establece un horario. Y cúmplelo con responsabilidad. Cuando lo logras, es mucho el tiempo que puedes destinar a disfrutar con los que amas y hacer lo que más disfrutas (¡deporte, cocinar, dormir!) Si en la oficina nunca te quedas trabajando horas extra, tampoco lo hagas cuando trabajes desde tu home – office.

3. Por supuesto que no tienes que arreglarte como si fueras a la oficina, pero es fundamental que mantengas un estándar mínimo. ¡Que no te vea nadie no quiere decir que puedas volverte un gamín! Vístete con ropa cómoda, pero nada del pijama. Aunque de vez en cuando, puedes romper tus propias reglas. Nosotros confesamos, que hemos trabajado muchas veces en pijama, solo que, a mí, en lo particular, me afecta sicológicamente y me dan ganas de dormir.

4. Eso de trabajar en la cama puede sonar muy bien, pero es totalmente contraproducente (por lo menos cuando se intenta hacer por horas). Busca una habitación de tu casa que tenga bastante luz y establece allí tu oficina. Aunque sea poco a poco, ve organizando tu espacio, a tu estilo. Trabajar siempre en un mismo lugar te ayudará a concentrarte y mejorará tu productividad; manteniendo una postura adecuada, además, evitarás dolores musculares.

5. Por esto mismo, no te acostumbres a acostarte tarde, por muy imposible que eso parezca. Tampoco recomendamos mucho trabajar por la noche, ya que es más complicada la comunicación con tus socios, tus compañeros o tus clientes, y terminarás cansado, pero con muchas cosas sin resolver que igual, tendrás que retomar el día siguiente.  Además, la noche es muy interesante como para andar trabajando.

6. Recuerda hacer pausas activas para mantener el cuerpo y la mente en perfecta forma. Aprovecha ese momento para tomar algo, hablar con alguien, leer un buen meme… eso sí, pausas cortas.

7. Otra cosa que aconsejamos es que siempre tengas a mano una botella de agua. ¡También algunas cosas para picar, pero saludables!  como nueces o almendras. ¿Aunque no tienes que convertir tu escritorio en un buffette ok?

8. Socializa más. ¡Pilas con esto! Es muy importante para quienes trabajan desde casa, ya que pasan mucho tiempo solos.  Aunque mucha gente que trabaja en una gran oficina llena de gente, también se ha sentido así. No nos referimos a la soledad de “no tener con quien hablar” sino de no tener conversaciones que vayan un poquito más allá de los asuntos superfluos.  Date la oportunidad de llamar y no esperar que te llamen.  No te limites solo a dar un “like” en las fotos de alguien, entabla conversaciones. Hablar con la gente que te importa es lo más relajante y estimulante que hay.

9. Una vez haya finalizado tu jornada laboral, date un paseo.  No te quedes en casa todo el día, porque puede resultarte agotador… Pasea, sal a caminar un poco, ve a visitar a algún amigo, ve al gimnasio, ve por un helado.

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